Traducido por Jenifer Veloso | versión en inglés
Una celebración comunitaria realizada el 1 de agosto en el Centro Latino de Tecnología y Comunidad estuvo enfocada en honrar la historia de la organización, al mismo tiempo que compartía el entusiasmo por los proyectos que marcarán su futuro.
Asa Ascencio Zuccaro, quien se desempeña como director ejecutivo del Centro Latino desde 2018, hizo un recorrido por la evolución de la organización en Flint mientras esta celebra 25 años en su ubicación actual sobre Lewis Street, en el lado este de la ciudad. Sin embargo, antes de mudarse a este espacio, Zuccaro destacó que el trabajo de los primeros organizadores fue fundamental para que hoy exista una organización independiente como la que conocemos.

La organización fue fundada originalmente en 1966 como el capítulo de Flint del American G.I. Forum. Su misión inicial era brindar defensa y apoyo a veteranos hispanos y a sus familias, quienes fueron excluidos de los beneficios de la Ley G.I. (G.I. Bill) a pesar de haber servido al país. En los años posteriores, Zuccaro atribuyó la visión de varios líderes comunitarios, entre ellos el Dr. Hector Garcia, Domingo Berlanga y Sixto Olivo, el haber guiado a la organización hacia una nueva etapa al formar una alianza con Mott Community College, luego de que la institución anunciara planes para establecer tres centros tecnológicos comunitarios.

Berlanga ayudó a adquirir el edificio actual, anteriormente una sucursal de Citizens Bank, mientras que Mott Community College financió las renovaciones necesarias para apoyar las operaciones y los programas comunitarios dirigidos a los residentes hispanos, latinos y de habla hispana del área de Flint. En 2001, la organización también amplió su misión para garantizar que todos los niños y adultos mayores del lado este de Flint tuvieran un lugar donde pudieran “conectarse, aprender y crecer, sin importar su raza”.
Esa misión volvió a transformarse en 2016, cuando la Junta Directiva del American G.I. Forum solicitó asumir las operaciones diarias del centro, hasta entonces administradas por Mott Community College, con el fin de completar la transición hacia una gestión institucional plena y una mayor apropiación comunitaria del programa.

“Esos primeros días de independencia estuvieron marcados por una determinación inquebrantable”, escribió Zuccaro. “La organización funcionaba gracias al amor de su comunidad y con un presupuesto mínimo, demostrando que el liderazgo comunitario exige enormes sacrificios. La organización sobrevivió gracias a la dedicación incansable de líderes voluntarios como Ralph Arellano, quien se desempeñó como director voluntario de operaciones, junto con miembros comprometidos de la junta como Sixto Olivo, Aurora Sauceda, Art Luna y muchos otros. Ellos entregaron su tiempo, esfuerzo y corazón para que nuestros vecinos nunca encontraran una puerta cerrada.”
Ese espíritu comunitario quedó reflejado durante la celebración del 25.º aniversario. Asistieron vendedores de comida con una amplia variedad de platillos, músicos y grupos de danza se presentaron en el escenario, y los juegos y actividades recreativas estuvieron enfocados en celebrar el amor por la comunidad y la cultura.

La celebración también ofreció un vistazo al futuro de la organización. Justo detrás del edificio principal ya está en construcción un centro bilingüe para la primera infancia. Al otro lado de la calle, el Centro Latino anunció sus planes para transformar un edificio desocupado en un desarrollo de uso mixto con locales comerciales y apartamentos. Estos proyectos marcarán el inicio de un Distrito Latino en el lado este de Flint, que destacará las numerosas e importantes contribuciones de los residentes hispanohablantes y las familias inmigrantes a la cultura de la ciudad.
“En esencia, este recorrido de 25 años ha sido una verdadera lección de organización comunitaria”, escribió Zuccaro. “La transformación real no ocurre gracias a una sola persona o a una sola generación; ocurre cuando toda una comunidad se organiza, se une y actúa en conjunto para avanzar hacia una visión compartida de progreso.”


